
Los bosques son biológicamente los lugares con mayor diversidad del planeta; ellos cubren sólo el 2% de la superficie de la Tierra o el 6% de su masa terrestre y aun así los bosques albergan cerca de la mitad de las plantas y especies animales en la Tierra. La Academia Nacional de la Ciencia estima que los bosques están siendo destruidos a un ritmo de 50 millones de acres cuadrados (la extensión de Inglaterra, Escocia y el País de Gales combinados) por año. Por consecuencia, el salvar estas áreas invaluables se ha convertido en una causa medioambiental urgente. Gente de todos los rumbos de la vida han dado de forma desinteresada, su tiempo y dinero para ayudar a cimentar proyectos que enseñen a la gente a cómo utilizar los recursos que el bosque tiene que ofrecer sin tener que destruirlo en el proceso.
El Amazonas alberga el 30% de la diversidad biológica terrestre, y esta riqueza está amenazada por actividades como la explotación maderera, la construcción de carreteras, los incendios y el clareo y roturación de la selva para la ganadería y la agricultura, principalmente el cultivo de soya.
La jungla amazónica hace tiempo ha perdido su virginidad, pero ahora parece estar perdiendo definitivamente la batalla para salvarse de la deforestación total. Para dar un ejemplo claro, la destrucción del Amazonas sigue a un ritmo de 8.600 campos de fútbol por día, lo que ha merecido por estas horas una lluvia de críticas a la política del presidente Lula Da Silva en materia ambiental. Tanto ha irritado a algunos sectores la permisividad para que grandes agricultores ávidos de apropiarse de más tierras para cultivos y cría de ganado así como explotación maderera impongan su peligroso criterio destructor, que hasta el Partido Verde ha decidido pasarse a la oposición.
Un parque nacional es una porción del territorio de un país que se considera propiedad del gobierno, con la intención de protegerla de varios factores como la tala y quema, la explotación de recursos naturales y el desarrollo urbano y/o agrícola, entre otros.
da la fauna de la selva tropical húmeda sudamericana está presente en la Selva Amazónica.
el guacamayo, el tucán, el águila arpía, etc.) y peces de todas las especies, plumajes y escamas. En las lagunas a lo largo del Río Amazonas florece la planta Victoria amazonica, cuyas hojas circulares alcanzan más de un metro de diámetro.
La Amazonía es un ecosistema único que se ha conformando desde hace más de 12.000 años entorno a un inmenso río: el Amazonas. Desde su nacimiento en la cordillera de los Andes hasta su desembocadura en el la Isla de Marajó en la costa atlántica de Brasil, el río Amazonas recorre 6.868 Km., la distancia entre Nueva York y Berlín. Por el estuario del río Amazonas pasa la quinta parte de toda el agua dulce del planeta.
De la antigua historia del pueblo Amazónico, que se remonta a la prehistoria americana, los primeros vestigios de la presencia del hombre primitivo la vislumbramos a través de las meteorizadas rocas de granito grabadas con símbolos y signos hechos miles de años atrás y, en hachas, puntas de flechas talladas y pulidas y amoladores líticos diseminados por todo el estado. Más recientes son las muestras de alfarería, muy antigua, que señalan que muchísimos lugares que hoy consideramos vírgenes ya conocieron la presencia del hombre primitivo.
El nombre de este estado fue asignado a partir del 23 de abril de 1.856, en honor al Río Amazonas, el cual fue descubierto por Francisco de Orellana en el año 1.542, a quien se le atribuye también la denominación del Río, producto de una leyenda sobre una guerrera tribu femenina que opuso tenaz resistencia a los conquistadores Españoles, que le hizo recordar la leyenda griega de Las Amazonas.
Las etnias indígenas representan en sus 17 parcialidades al 80% de la población total del estado, principalmente los guaibos y piaroas. Pero de ellos los que más llaman la atención los yanomami, ubicados hacia la frontera hacia el Brasil, caracterizados como una de las más primitivas etnias indígenas del mundo y la cual ha sido objeto de múltiples estudios, debido a la riqueza de su cultura.
La Selva Amazónica, o Amazonia es la selva tropical más extensa del mundo. Se considera que su extensión llega a los seis millones de km² repartidos entre nueve países sudamericanos: Brasil (que posee más del 50 %), Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Venezuela y la Guyana Francesa que forma parte de la región ultraperiférica de la Unión Europea (UE).